No tengo muchas preocupaciones, aparte del hecho de que mucha gente piensa que tengo apariencia de extranjero por mi piel y pelo oscuros. Algunos que no me conocen desconfían de mí por mi aspecto o piensan que son superiores. Las cosas cambian cuando llegan a conocerme, pero al principio la apariencia suele ser muy importante; a veces una puerta cerrada, otras una abierta.
Una vez tuve un problema serio cuando un grupo de chicos nos persiguieron a mí y a mi amigo Burama durante un rato. No pasó nada, pero no quisimos andar por allí, por si acaso... Por ahora España no es un país demasiado violento para los extranjeros (o personas de color en general, aunque hayan nacido aquí), pero también es verdad que el porcentaje de minorías es bastante pequeño en comparación con otros países. Ojalá la gente nos valorase por lo que somos.
Mucha gente piensa también que mi padre vino a España ilegalmente en una patera, y suponen que mi familia es muy pobre. Ni vino en patera, ni somos pobres.