   "Muchas raíces..."
Iván: Vi una película en la tele el otro día. Trataba de una mujer que tenía raíces de todas partes. Su padre era una mezcla de afro-americano y chino; su madre una mezcla de sueca y pakistaní. La mujer había nacido en Australia, se había trasladado a Bélgica a los seis años, y había vivido gran parte de su vida adulta en los Estados Unidos.
Todos: ¡Caramba!
Urpi: Bueno, yo todavía tengo algo de sangre española, reminiscencias de la colonización española de América, supongo.
Isa: Una pregunta, Iván, ¿esa mujer tenía hijos?
Iván: No, no los tenía, pero caramba, si los tuviera, los hijos no serían de ninguna parte y de todas al mismo tiempo.
Urpi: Supongo que uno es "de" donde nació y quizás de donde ha vivido más tiempo. O, a lo mejor, de donde te sientes mejor, más feliz. Al final, depende mucho de cada persona...
Iván: Dijiste que tienes alguna raíz española, bueno, sangre, ¿te sientes española por eso?
Urpi: Soy española ya que llevo en España más de dos años y mis padres solicitaron la ciudadanía española. De hecho, tengo dos nacionalidades. Esta regla de dos años es algo especial, es una regla especial a raíz de los lazos históricos con España para la gente de países Latinoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Portugal y para los judíos sefardíes. ¡Apuesto a que no sabíais eso!
Iván: Y sientes que eres de...
Urpi: Siento que soy de España y del Perú. Vine a España cuando tenía 9 años, por lo tanto he vivido más tiempo en Perú que en España. Si me preguntas te digo que soy peruano-española. Recuerdo que Mohamed se define como español-marroquí, pero vino a España cuando tan sólo tenía 5 años.
Isa: Perdonad que os interrumpa... ¡A mí también me gustaría decir algo! Como ya sabéis, yo soy una "mezcla" de andaluza (por parte de mi madre) y castellana (por parte de mi padre). Mohamed es una mezcla de español andaluz (por parte de su madre) y marroquí (por parte de su padre). Josep tiene raíces gallegas y judías. A lo mejor es la gente de zonas rurales y remotas la que no se mezcló mucho o nada. He leído que los españoles de hoy son una mezcla de celtas, godos, francos, visigodos, tribus bárbaras, íberos, árabes, y quien sabe que más.
Iván: Bueno, sí, todos los países deben tener algún tipo de mezcla. La idea de sangre pura es un mito. De todos modos, ¿de qué serviría reclamar o querer este tipo de pureza? ¿Para qué sirve?
Todos: ¡Para nada!
Isa: Mirad, ha sido genial, como siempre, aprender cosas nuevas hablando con vosotros, pero la próxima vez sería mejor si nos sentamos en una cafetería, un parque o algo así en vez de hablar en el gimnasio. Había planeado hacer mucho deporte y en vez de eso terminé... ¡charlando mucho!

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