   Racismo cotidiano
Iván: Hola. Pareces enfadado.
Mohamed: Sí, acabo de estar con el Director para quejarme sobre algo que le ha pasado a mi hermana.
Iván: ¿La han insultado otra vez?
Mohamed: Sí, ya sabes, lo normal, la insultan por su color, su pelo, la forma de vestirse, por ser musulmana...
Iván: ¿Por qué lo hacen? Recuerdo que cuando vine a España, la gente solía insultarme porque era un refugiado. Fue horrible porque no era sobre mí -era como si sólo me vieran como una cosa, alguien a quien insultar.
Mohamed: Me hace sentir muy enfadado pero impotente al mismo tiempo. Nunca sé qué decir. Si me enfado lo harán más, si no digo nada creen que no me importa. A veces también veo como insultan a mis padres y es peor. A mi padre le insultan por ser marroquí, a mi madre la insultan por casarse con un marroquí.
Iván: Me pregunto si alguien que no ha sido insultado de esta manera sabe lo que significa realmente. Especialmente para ti, Mohamed, no hay nada que puedas hacer para pasar desapercibido. Al menos yo puedo fingir ser un español con la piel clara, y si mantengo la boca cerrada no pueden oír mi acento.
Urpi: Déjame decirte algo, incluso aunque hables español todavía alguna gente te rechazará. Entonces, ¿qué le ha pasado a tu hermana?
Mohamed: Pues los insultos y que no juegan con ella. Está siempre sola durante el recreo.
Urpi: Creo que en ciertas ocasiones es peor para las chicas. Vosotros, los chicos, durante el recreo, normalmente jugáis al fútbol o al baloncesto, mientras que las chicas se sientan y hablan. Si nadie habla contigo es horrible. A mí a veces me daban ganas de correr a casa y llorar.
Isa: Intenté hablar con esa chica nueva marroquí el otro día, pero el problema es que ella no habla mucho español. Supongo que sintió que la gente la estaba rechazando, pero no era así, sólo que no teníamos mucho que decir... Simplemente es más fácil para mí hablar con Maru, por ejemplo.
Mohamed: Bueno, espero que nunca acabes en un sitio donde la gente tenga que hacer un esfuerzo para incluirte en sus cosas.
Isa: Yo también lo espero. Reconozco que realmente no sé bien lo que es sentirse así, pero Maru y yo hemos decidido que iremos a sentarnos con esa chica marroquí y comeremos con ella, aunque por ahora no podamos entenderla mucho.

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